Libro sobre el Movimiento Sindical Venezolano (2014)      En homenaje al Profesor José Ignacio Urquijo

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La idea.

    Tres de los miembros del equipo del Departamento de Estudios Laborales (IIES-UCAB), Josué Bonilla García, Gustavo García Chacón y Luis Lauriño Torrealba, decidieron publicar un libro en homenaje al Profesor José I. Urquijo, fundador de dicho Departamento y de la Revista que en el mismo se publica con el nombre de Revista sobre Relaciones Industriales y Laborales.

Titulo del libro

    El libro llevaría por título “El movimiento sindical venezolano: distintas aproximaciones, un diagnóstico” y estaría integrado por una serie de temas sindicales, desarrollados por protagonistas de la acción sindical, así como por profesores y escritores especializados en la materia.

Colaboradores

    Los autores que pudieron cumplir con su deseo de colaborar en esta tarea formaron un grupo de catorce reconocidas firmas del mundo sociolaboral, como lo son: Froilán Barrios, Josué Bonilla, Teodoro Campos, Rolando Díaz, Gustavo García, Consuelo Iranzo, Francisco Iturraspe, Maritza Izaguirre, Luis Lauriño, Héctor Lucena, Carlos Navarro, Rodrigo Penso, Alberto Quirós Corradi, Jacqueline Richter y Teodoro Petkoff.

Apoyo de egresados

    Entre las personas que ayudaron al financiamiento del libro se menciona en la presentación del mismo a: Beatriz Balazarte, Maranto Borjas, Elionel Bowen, Samuel Briceño, Jeanette Cottín, María Antonieta Delgado, Israel Einhorn, María Isabel Erminy, Elizabeth Martínez, Josefina Méndez, Ingrid Ochoa, Humberto Pérez, Nelson Olmedillo, Rosa Paredes, Elsy Savino, Tamira Seitiffe, Rosalba Silva, Henry Spíngola, Silvia Spíngola, Ana María Uroza, Morella Weiser, Mimí Zanón, Lucy Zing.

Edición

    Se hicieron responsables de la edición el Colegio de Licenciados en Relaciones Industriales y Recursos Humanos del Área Metropolitana y la Universidad Católica Andrés Bello.


I.-PROLOGO DEL LIBRO
(Redactado por Josué Bonilla; Gustavo Chacón; y Luis Lauriño)

    El desarrollo industrial se inició de forma tardía en Venezuela. Para algunos, sólo a partir del descubrimiento de los pozos petroleros, en la primera mitad del siglo XX, comienzan a darse las condiciones estructurales que permitirán el desarrollo de la industria del país. Para Uslar Pietri los inicios de la explotación petrolera pueden considerarse una primera etapa industrial, verdadera, aunque mono-productiva. A, partir de entonces, se ha dado una continúa consolidación del proceso de industrialización, con permanente preeminencia de la industria petrolera.

    Al igual que en la Europa del siglo XVIII y XIX, el campesino venezolano abandonó paulatinamente el campo en busca de nuevas oportunidades en aquella industria incipiente. Esto representó un hito histórico para el país, con la aparición y desarrollo de nuevas relaciones sociales de producción, trayendo consigo consecuencias individuales y colectivas inéditas, tanto en lo económico, como en lo político y social.

    Aquellos primeros momentos del proceso de industrialización evidenciarán unas relaciones sociales de trabajo embrionarias y desequilibradas, en cuanto al desarrollo organizativo e ideológico de sus actores fundamentales, especialmente de los trabajadores. También pondrán de relieve la carencia de un marco legal que permitiera su regulación. La Ley del Trabajo de 1928 (primera ley del trabajo del país) no alcanzó la posibilidad de una aplicación práctica, porque no pasó de ser una “saludo a la bandera” del Gobierno de Gómez ante las exigencias de la recién fundada OIT en el seno de la Sociedad de Naciones. Sin embargo, esta situación irá cambiando de forma gradual, en la misma medida en que se fueron consolidando y tomando forma los valores de la democracia política.

    Paralelamente con los avances de la industrialización en el mundo, a la altura de los años cincuenta, los teóricos de las ciencias sociales y económicas comenzaron a diseñar los primeros lineamientos de una novel disciplina académica, que llegó a conocerse como la especialidad de “relaciones industriales” y/o “relaciones laborales” o “de trabajo”. Cabe destacar entre los autores pioneros de esta labor constructiva, las obras: de John Dunlop, “The Industrial Relations Systems” (1958); de Alton Craig “A Framework for the Analysis of Industrial Relations Systems” (1973); de William Holley y Kenneth Jennings “The Labor Relations Process” (1980), en los Estados Unidos; y las de Clak Kerr, “Labor and Management in Industrial Society” (1964); V. Allen, “The Sociology of Industrial Relations” (1967); y Richard Hyman, “Relaciones Industriales: una Introducción Marxista” (1988), en Europa. Entre los más recientes, en honor a la brevedad, mencionaremos a Kochan, Katz y McKersie. Y como caso particular de Venezuela, la tesis doctoral del profesor de la Universidad de Carabobo, Héctor Lucena, sobre el desarrollo de la clase obrera en Venezuela, en una economía petrolera dependiente.

    Por su parte, las universidades más prestigiosas del mundo fueron incorporando las Relaciones laborales y/o Industriales (o Relaciones de Trabajo) como una disciplina fundamental de sus Pensa o estructuras programáticas. Destacaron en este sentido: Cambridge, Leeds, el Instituto Tavistock, Cornell, Chicago, Laval, Lovaina y otras muchas. La mayoría se adscribieron a la visión sistémica, planteada por Ludwig von Bertalanfy e implementada por muchos de los teóricos mencionados en sus modelos.

    Un papel precursor de las corrientes teóricas, cabe atribuírsele a la obra de Dunlop, Harbison, Myers y Kerr, “El Industrialismo y el Hombre Industrial”, que planteó diversos modelos de relaciones sociales de trabajo, conjugando, de manera equilibrada y dialéctica, la teoría y la praxis. El modelo general destaca el influjo de los contextos sociopolíticos, de los imperativos de la tecnología y la acción racional de las que ellos llaman “las élites industrializantes”. Analizan, en forma sistémica, la complejidad de los diversos desarrollos socio-económicos, que han venido surgiendo en los países industriales contemporáneos, para salir al paso de las exigencia de las nuevas relaciones sociales de producción en el mundo.

    Académicos, instituciones educativas, representante del trabajo y del capital, con ayuda de estos marcos teóricos, combinarían sus esfuerzos para ofrecer la respuesta adecuada y oportuna, dentro de las exigencias de las distintas realidades socio-laborales de su propio país o unidad geopolítica.

    Creemos que uno de estos destacados académicos que, con visión de avanzada, ha contribuido a darle forma concreta a los requerimientos de las relaciones industriales en Venezuela, ha sido el profesor José Ignacio Urquijo. Apenas llegar a la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB), el año 1968, se incorporó a la Escuela de Ciencias Sociales, donde le toco impulsar el desarrollo de la recién creada especialidad de Relaciones Industriales, casi desde sus inicios. Acababa, por aquel tiempo, de obtener el Master, en esta disciplina, en la Universidad Loyola, de Chicago, y contaba, por tanto, con la preparación básica y las herramientas necesarias para el logro de la tarea que se le encomendó, es decir, el desarrollo y profesionalización de una disciplina académica tan novedosa, como necesaria.

    De más está decir, que la carrera logró un exitoso desarrollo y, en éste, nunca se perderían de vista las necesidades de la realidad industrial venezolana. Evidencia de ello serán los rasgos esperados del profesional de relaciones industriales plasmados en la reforma de la Escuela de Ciencias Sociales de la UCAB (1993), y que serían definidos en los siguientes términos: “un verdadero científico social, preocupado por la problemática laboral y socio-económica del país…, un estudioso del mundo del trabajo, conocedor del proceso de desarrollo económico y social de Venezuela…, (y) un posible investigador y docente…”, entre otros.

    En el mismo orden de ideas, en el año 1955, el Padre Manuel Pernaut fundaba el Centro de Investigaciones Económicas de la UCAB que, en el año 1973, y ya bajo la dirección del Dr. Chi-Yi-Chen, sería elevado a la categoría de Instituto de Investigaciones Económicas y Sociales (IIES). Este nuevo nivel permitiría, por iniciativa de los profesores Chi-Yi-Chen y José Ignacio Urquijo, la creación, seis años más tarde, entre otros, de un Departamento de Investigaciones sobre Relaciones Laborales, lo que significaba una ulterior proyección de la especialidad.

    Señalaba el profesor Urquijo que, con la creación del Departamento de Investigaciones sobre Relaciones Laborales e Industriales, se buscaba incorporar al IIES la investigación sobre las relaciones sociales de trabajo, “…abrir las posibilidades de investigación en las Disciplinas de Relaciones Industriales y Sociología”, vinculando a profesores y estudiantes, y “finalmente, … que la UCAB estuviese presente en la problemática socio-laboral del país, haciendo oír su voz a favor de la clase trabajadora y de la paz laboral”. Así, entre los primeros trabajos de investigación del recién creado Departamento de Investigaciones sobre Relaciones Laborales e Industriales destacaron: “el estudio documentado del movimiento obrero venezolano, la problemática de la armonía y el conflicto industrial, los sistemas de relaciones laborales en los países del Pacto Andino, la participación de los trabajadores en la gestión de la empresa, la negociación colectiva obrero-patronal y la implementación de una verdadera democracia industrial”.

    Se dejaban claras las prioridades y los intereses de investigación, no sólo del departamento, también y sobre todo del profesor José Ignacio Urquijo. Así, su labor docente y obra investigativa se concentraría en el vasto campo de las relaciones industriales, pero con un muy especial interés por el mundo de los trabajadores. A él se debe la creación de la Revista Sobre Relaciones Industriales y Laborales (1979), órgano divulgativo del mencionado departamento, doce publicaciones sobre la temática de las relaciones industriales para la serie Cuadernos Universitarios, y un conjunto de obras de especial importancia para el mundo académico y laboral, como son: “Teoría de las Relaciones Sindicato-Gerenciales” (desde 1980 en mimeógrafo y editada en 1995), “Teoría de las Relaciones Industriales” (tres ediciones 1989 a 1995), “Teoría de las Relaciones Industriales de Cara al Siglo XXI” (dos ediciones 2001 a 2010) y “El Movimiento Obrero de Venezuela” (2000), un compendio de su historia en Venezuela, entre otros.

    La contribución del profesor Urquijo en el campo de las relaciones industriales del país no se detuvo en las paredes de los recintos universitarios en los que impartió sus conocimientos (Universidad Católica Andrés Bello, Universidad Central de Venezuela e Instituto de Estudios Superiores en Administración, entre otras), sino que llegó hasta las propias puertas de las organizaciones sindicales y empresariales, en donde hizo valiosos aportes, que en varias ocasiones fueron formalmente reconocidos, Basta citar los más importantes: la medalla Alejo Zuloaga de la Universidad de Carabobo en su Primera Clase, la Medalla al Mérito del Trabajo en su Primera Clase, la Orden Francisco de Miranda, también en su Primera Clase, y la Orden Universidad Católica Andrés Bello, clase única.

    También, los avatares y tensiones políticas de la Venezuela de la primera década del siglo XX, lo llevarán a participar en nuevos espacios. Se creaba en el año 2000 una Junta de Conducción Sindical Nacional para la reestructuración del directorio de la CTV y la convocatoria a elecciones, toda vez que éstas se convertían en la manzana de la discordia de grupos político-sindicales enfrentados de manera radical. El profesor Urquijo será llamado a participar en esta, bajo la figura “Amicus Curiae”, una suerte de observador de buena fe que facilitaría el logro de soluciones consensuadas y, desde luego, favorables a los trabajadores de base. Posteriormente, una Comisión de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) le encargaría actuar como mediador entre la fracción sindical tradicional (CTV, FCT. CODESA, CGT) y las fuerzas oficialistas (el incipiente Frente bolivariano de Trabajadores y la CUTV). Con él, quienes abajo firmamos, tuvimos la oportunidad de formar un equipo de diálogo, dirigido por Juan Manuel Sepúlveda, oficial de alto rango de la OIT, y participar en las reuniones que se celebraron durante una semana en la sede del Colegio de Ingenieros de Venezuela, fomentando el diálogo y colaborando e las tareas organizativas. El Padre Urquijo actuó como moderador de las reuniones y debates, a satisfacción de todos los presentes.

    Hoy, transcurridos 56 años desde que el profesor José Ignacio Urquijo decidiera, tal vez, no con una intención tan abstracta, si no mucho más pragmática y concreta, contribuir con el desarrollo de las relaciones sociales de trabajo del país, hemos decidido publicar este libro como un reconocimiento a su labor. El libro se nutre del trabajo de intelectuales y profesionales de amplia y destacada trayectoria en el mundo laboral venezolano que, desde diferentes ángulos enfocan una misma problemática, los trabajadores y sus organizaciones, los sindicatos.

    La dramática realidad sindical de nuestros días, tras el avance, por un lado, de una estrategia de control y/o destrucción del sindicalismo no sujeto a los designios oficiales y por otro, de la profundización de la politización y el neo-corporativismo, en relación a los sindicatos afectos al Gobierno, permite trazar una línea imaginaria que le da una lógica de conjunto a todos los trabajos aquí presentados. Y es que, la impostergable reconstrucción y unidad del movimiento sindical, se constituye en el leitmotiv y en el punto de encuentro con los viejos anhelos del profesor José Ignacio Urquijo. Entendemos pues, que sólo la unidad orgánica, programática y de acción del movimiento sindical venezolano será la garantía del respeto de los derechos de los trabajadores, pieza fundamental para la reconstrucción democrática del país.

II.-SEMBLANZA BIOGRÁFICA DEL PROFESOR URQUIJO
(Elaborada por el Profesor Josué Bonilla)

    No resulta sencilla la presentación de la trayectoria personal y profesional de José Ignacio de Urquijo, por el contrario, resulta fácil pecar por omisión cuando hacemos referencia a dicha trayectoria. En esta semblanza biográfica trataremos de incluir aspectos relevantes sobre su vida personal y profesional que lo han vinculado al mundo de las relaciones de trabajo.

    A su llegada a Venezuela, en el año 1957, se inició como profesor de bachillerato en el Colegio San Ignacio de Caracas. En el desempeño de estas funciones fue testigo del derrocamiento del general Marcos Pérez Jiménez y de la instauración de la democracia en el país, mientras paradójicamente, en España, se mantenía en el poder el general Francisco Franco.

    Culminados sus estudios de Teología, en Oña, facultad adscrita a la Universidad de Deusto, realiza, por recomendación del padre Plaza, a quien conoció en España, sus estudios de Maestría en Relaciones Industriales en la Universidad de Loyola, Chicago, (USA), motivado especialmente, de acuerdo a sus propias palabras, por el eslogan con el cual se ofrecía esta disciplina “the Industrial Peace Makers” (literalmente “los hacedores de la paz industrial”). Comparte su dedicación académica trabajando en una parroquia de puertorriqueños del West Side de Chicago y con actividades de comunicador a través del programa de televisión “Hoy Domingo”, transmitido por la WGN de la misma ciudad, destacando como productor y conductor. Acompaña estas actividades con entrenamiento vocacional (Vocational Training) a militantes hispanos de la American Federation of Labor (AFL-CIO), publicando al mismo tiempo un periódico hispano de enfoque sindical y étnico-social, “La Flecha Latina”. Así mismo colabora con dos periódicos hispanos de Chicago, “El Puertorriqueño” y “Noticias”, con una serie de artículos sobre el sindicalismo.

    Con orgullo explicaba siempre que su vocación por la cuestión social se inició con ocasión de haber participado en el programa, impulsado por el padre jesuita José María De Llanos, “Servicio Universitario del Trabajo (SUT)”, en tres ocasiones: primero como peón en las minas de carbón de Asturias (España) regentadas por la Compañía Eléctrica ENDESA, de Ponferrada; en segundo lugar, como bracero en la temporada de la recolección del trigo en Briviesca (Castilla); y, finalmente, en la Fábrica de Baldosas Jiménez, de Tudela (Navarra). En todas ellas se desempeñó como trabajador no cualificado, de acuerdo al esquema de los curas obreros franceses. Estas experiencias las llevó a cabo en las vacaciones de verano de sus estudios de Filosofía, con gran motivación.

    A su llegada a la Universidad Católica Andrés Bello, en 1968, dedicó todos sus esfuerzos a impulsar la carrera en Relaciones Industriales, orientada a analizar y solucionar la problemática del Sistema de relaciones de trabajo de Venezuela. Primero, como Director Adjunto de su Fundador, el Dr. Arístides Calvani, y, posteriormente, asumiendo múltiples roles y responsabilidades tanto a nivel administrativo (Coordinador de la Especialidad de Relaciones Industriales, Director de Escuela, y Director-Fundador del Post-Grado), asi como actividades académicas (profesor de las Cátedras de Automatización y Cambio Tecnológico, Sociología Industrial, Remuneración del Trabajo, Teoría de las Relaciones Industriales y de Sistemas Comparados de Relaciones Industriales).

    Su dinamismo y compromiso personal e institucional lo llevan a emprender varias actividades, la mayoría de las cuales se mantienen, contribuyendo positivamente a la consolidación de la Disciplina. Entre sus obras sociales más importantes de estos momentos, cabe destacar las actividades en los Barrios de Antímano (Caracas) mediante la fundación de un organismo denominado Cooperación Universitaria Popular (CUP), que logró un notable desarrollo social desde Mamera hasta Carapita, con iniciativas musicales, deportivas, culturales, de alfabetización, y asistenciales (dispensario médico, caja de ahorro, etc.). En ese tiempo publicó en la revista SIC un breve estudio sobre “Los Barrios de Caracas”, fruto de su investigación y sus experiencias, con el fin de alertar sobre esta problemática.

    Su labor inicial como Directivo y Docente en la especialidad, las complementó con la Fundación del Departamento de Estudios Laborales en el Instituto de Investigaciones Económicas y Sociales (1979) y con la Fundación de la Revista sobre Relaciones Industriales y Laborales (1979), como principal órgano de difusión de dicho Departamento, que para la fecha actual acumula 33 años y 47 números. A esto debe sumarse las Asesoría Tutoriales a las empresas, privadas y estatales, en materia salarial y la fundación de la Maestría en Relaciones Industriales (1976) y su posterior transformación veinte años después en Maestría en Gerencia de Relaciones Industriales y Recursos Humanos.

    No obstante, su labor de profesor e investigador no se restringe solo a actividades administrativas y académicas, especialmente resulta conveniente destacar la cosecha de publicaciones resultante de tantos años de dedicación, sin duda una de las más representativas y emblemáticas dentro del área de Relaciones Industriales y Laborales, en Venezuela y América Latina. Cabe mencionar sus libros de texto sobre esta temática: Teoría de las Relaciones Sindicato Gerenciales (con más de 8000 ejemplares publicados), La Remuneración del Trabajo (9.000 ejemplares en varias ediciones), la historia de El Movimiento Obrero de Venezuela (año 2000 y reedición del 2005), que han sido utilizados por cada uno de los egresados en Relaciones Industriales no sólo de la UCAB sino también de otras Instituciones Educativas nacionales e internacionales. A esto se puede añadir la Crónica Laboral Documentada, publicada por varias décadas. y un gran número de artículos y estudios sobre cuestiones sociales.

    Su mística, su capacidad de trabajo y su profesionalismo, lo han convertido en referencia importante de todos y cada uno de los egresados de la Carrera de Relaciones Industriales, los cuales no solo le reconocen como el principal exponente e impulsor de la disciplina en Venezuela sino que guardan, con gran cariño y respeto, un recuerdo imborrable de él, incluyendo su estilo un tanto “regañón”, que él lo atribuía a su talante (y a su tono de voz) ibérico, que choca con el más suave de este país.

    Aunque el año 2005 tomó la decisión de jubilarse, retirándose de la actividad académica, se mantiene todavía trabajando, con disciplina y constancia. Y así, paralelamente a las “Memorias”, que dice estar escribiendo, continúa sus investigaciones en el área de Relaciones Industriales y Laborales, como miembro del Instituto de Investigaciones Económicas y Sociales de la UCAB, siendo sus proyectos más importantes: el desarrollo técnico e industrial de Venezuela desde la Independencia y los antecedentes del movimiento obrero del país durante el siglo XIX. Eventualmente sigue publicando artículos en la revista del Departamento. Esta labor reafirma su espíritu y preocupación por la educación, además de su carácter polifacético.

    Durante su trayectoria debe destacarse su vinculación y desinteresado acercamiento al mundo sindical, sirviendo de apoyo, como asesor, a trabajadores preocupados por la problemática socio-económica del país y por las exigencias de formación técnica y humanística de las nuevas tecnologías. Buena parte de esta actividad la llevó a cabo manteniendo contacto permanente con las Centrales Obreras y, muy en especial, con el Instituto Nacional de Altos Estudios Sindicales (INAESIN). De la misma manera ha mantenido relaciones excelentes con empresarios del sector público y privado del país, planteando una armónica cooperación de todos los actores productivos que conforman el Sistema de Relaciones Industriales y Laborales. Buena parte de sus relaciones con el mundo empresarial tuvieron lugar a través de la Asociación Internacional de Relaciones Industriales (ANRI), desde mediados de los años 1970, y los Symposiums Internacionales de esta disciplina.

    Al crearse, en el año 2001, el Colegio de Licenciados en Relaciones Industriales y Recursos Humanos del Área Metropolitana; si bien no participó en el proceso de fundación de este organismo gremial, por haberse mantenido siempre como Residente (extranjero) durante sus años de permanencia en Venezuela, fue nombrado Miembro Honorario del mismo por sus fundadores, quienes, en el pasado, fueron discípulos suyos.

    Estas no son las únicas actividades que han posibilitado que el Profesor José I. Urquijo transcienda el ámbito universitario. Desde su llegada al país, ha sido excursionista, educador, historiador y comunicador, es decir una persona de múltiples facetas. So pena de ser un tanto repetitivos, a continuación destacamos algunos detalles de su trayectoria profesional.

Primer período (1930-1968). Primeros pasos de su carrera profesional

    José I. de Urquijo García S. J. nace en San Sebastián, Guipúzcoa, España, el 17 de noviembre de 1930.

    Se gradúa de Bachiller en el Colegio San Ignacio de San Sebastián, con reválida del mismo en la Universidad de Zaragoza (1948).

    En seguimiento de su vocación. ingresa en la Compañía de Jesús en el Noviciado de Loyola en 1949, cursando a continuación los Estudios de Humanidades, en el Juniorado de la misma localidad.

    Obtiene la Licenciatura en Filosofía en Oña (Burgos), en 1957, avalada por la Universidad de Deusto, Bilbao, que emitió su título cuando lo solicitó.

    Una vez culminada su Licenciatura llega a Venezuela, en 1957, para cumplir la etapa de Magisterio, en el Colegio San Ignacio de Loyola de Caracas, donde dicta dos asignaturas (Biología y Literatura), se ocupa de la Revista EDASI; y destaca por su colaboración con el Centro Excursionista Loyola (CEL), al que se adscribió, fascinado por la belleza de la Serranía del Avila (Guaraira Repano), donde curiosamente hoy día existe un manantial, cercano al Pico de Naiguatá, que él descubrió y lleva su nombre, “El Urquijo”.

    En 1963, bajo la orientación del Padre Plaza, quien conociendo sus inquietudes sociales, lo invitó a incursionar en una nueva disciplina profesional centrada en la problemática del mundo del trabajo, inicia el Master en Relaciones Industriales (Master in Industrial Relations) en la Loyola University de Chicago, el cual culmina en 1966. Durante sus estudios de Master se desempeña en varias actividades a nivel formal e informal muy vinculadas al desarrollo de la comunidad Hispana en la ciudad.

    Entre 1964 y 1967, las autoridades eclesiásticas de Chicago, conocedoras de su liderazgo sacerdotal entre los hispanos, le encargan la Dirección del Programa de Televisión “Hoy Domingo”, trasmitido por la WGN de Chicago y patrocinado por “The Cardinal’s Comitte for Spanish Speaking People” (Comité del Cardenal para los Ciudadanos de Habla Hispana), la “American Federation of Labor (AFL-CIO)” y la oficina estatal “Public Affairs”, orientado hacia las minorías hispanas. Esto le permite hundirse más aún en la problemática del desarrollo comunal popular y del mundo del trabajo, la cual se convertiría en la vocación fundamental de su vida y de su carrera profesional.

En 1968, el Padre Micheo viaja a Estados Unidos para invitarlo a incorporarse al “staff “ de la Escuela de Ciencias Sociales de la Universidad Católica Andrés Bello. Después de censarlo y consultar con sus amigos, el Padre Urquijo aceptó la invitación y se inició en la UCAB como Director Adjunto del Doctor Arístides Calvani en dicha Escuela.

GRADUACIÓN de alumnos de la Escuela:
Rector: Dr. Guido Arnal, José Urquijo, — Clemy Machado

Segundo Período (1968-1990). Una carrera profesional al servicio de una disciplina.

    La carrera profesional del Padre Urquijo, puede ser presentada desde diversos ámbitos, en principio utilizaremos tres: el administrativo, el académico y el de investigación, elaborando lo que sería su Curiculum Vitae, (que expondremos más adelante en este mismo Blog).

    Sus alumnos lo nombraron Padrino de la Promoción varias veces en este largo período de dedicación a la Especialidad de Rlaciones Industriales.

Promoción de Relaciones Industriales  con su Padrino José I. Urquijio

Promoción de Relaciones Industriales
con su Padrino José I. Urquijio

DISTINCIONES
(Sección Elaborada por el Profesor Josué Bonilla)

Orden de la Universidad Católica Andrés Bello. Clase Única. Por sus méritos como investigador y docente.

Orden Francisco de Miranda, en su Primera Clase: otorgada por el presidente de la República J. J. Velazquez, en 1993, en reconocimiento a la labor realizada en el campo de las Relaciones Laborales en el país.

Orden Alejo Zuloaga, en su Primera Clase: otorgada por el Rector de la Universidad de Carabobo en acto celebrado en su Paraninfo el año 1989.

Orden al Mérito en el Trabajo, en su Primera Clase, otorgada por el Presidente de la República, en 1983.

Orden Francisco de Miranda En su Primera Clase 1993

Orden Francisco de Miranda
En su Primera Clase
1993

En el Acto de imposición de la Orden
Dr. Gabaldón (Pres. de Maraven), Ministro del Trabajo, José I. Urquijo

Fotos del Acto oficial del Bautizo del Libro Homenaje:

Acto oficial del Libro Homenaje El Padre Rector, José Virtuoso; el Presentador Josué Bonilla y la “víctima”, José I. Urquijo

El Padre Rector, José Virtuoso; el Presentador Josué Bonilla y
la “víctima”, José I. Urquijo

El Rector de la UCAB, José Virtuoso S.J., Héctor Lucena y otros profesores bautizando el libro con pétalos, como se estila.

El Rector de la UCAB, José Virtuoso S.J.,
Héctor Lucena y otros profesores
bautizando el libro con pétalos, como se estila.

Las Autoridades

Las Autoridades

Sector del público

Sector del público

Invitado especial: el Padre Micheo, primer Director Adjunto del Dr Calvani, fundador de la Escuela de Ciencias Sociales

Invitado especial: el Padre Micheo, primer Director Adjunto del Dr Calvani,
fundador de la Escuela de Ciencias Sociales

Panel del Libro Homenaje
En el acto celebrado el 5 de diciembre de 2013

Carlos Navarro, Rolando Díaz de ILDIS, Jaquelina Richter, José I. Urquijo,  Consuelo Iranzo, Rodrigo Penso, Dick Guanique, Luis Laurino, Héctor Lucena.

Carlos Navarro, Rolando Díaz de ILDIS, Jaquelinne Richter, José I. Urquijo,
Consuelo Iranzo, Rodrigo Penso, Dick Guanique, Luis Lauriño, Héctor Lucena.

Las “fans” en el Homenaje

Clemencia Abad, Genny Zúñiga, Ingrid Ochoa, Aracelis Tortolero,  José I. Urquijo, Isabel Martínez, Aurora Brito, Ana Manzano. Consuelo Iranzo

 Genny Zúñiga, Clemencia Abad, Ingrid Ochoa, Aracelis Tortolero,
José I. Urquijo, Isabel Martínez, Aurora Brito, Ana Manzano. Consuelo Iranzo

Otra vista del Panel

Otra vista del Panel

El Profesor Urquijo pronunciando unas “palabras” Abajo: sus manuales y otras publicaciones

El Profesor Urquijo pronunciando unas “palabras”
Abajo: sus manuales y otras publicaciones