Sobre ser papá.

¿Qué ha significado para ti ser papá?, me preguntan: “Descubrir…”

Por Josúe Bonilla

Tomado de la Página Web de su esposa Mike Lara:

http://cafeparamamas.com/

    Permítanme presentarme, soy papá de tres, uno de cuatro años (chiquito 1) otro de dos (chiquito 2) y otra de meses (chiquita uno), lo aclaro porque consideró que la experiencia de ser papá cambia en el tiempo y está determinada por el momento. Los papás compartimos muchas experiencias similares pero nuestra vivencia es única.

    Comienzo por lo más grande, ser papá es descubrir que no tienes una sino dos vidas, una antes y otra después que nace tu hijo o tu hija Tus roles se invierten y entremezclan… eras hijo y ahora padre (sin dejar de ser hijo).

    Pasar de ser hijo a ser papá es como volver a nacer, es descubrir en lo que creías conocido: una sonrisa, un abrazo, un beso, un gesto… una sensación diferente, un amor distinto y radicalmente nuevo…

    Ser papá no se cuenta, no se transmite, se vive y se aprende, te hace importante más de lo que nunca imaginaste y, sobre todo, te compromete. Lo maravilloso de todo esto es que lo descubres en tránsito, en el fragor de la vivencia, lo que lo hace emocionante… A veces como una montaña rusa o como un paseo a un lugar desconocido del que te habían hablado mucho, que lo imaginas y lo proyectas pero que al conocerlo y enfrentarlo sientes que te desborda…

 Luego de caer en cuenta que eres otro y que tu vida ya no es tuya, comienzas a sumar descubrimientos a la lista, aquí unos cuantos que me vienen a la mente:

Descubrí…

que los veinte días después de que nace el primero son de los más duros de la vida;

que una noche se divide en varias;

que puedes dormir con un ojo abierto;

que no tienes una, sino tres (o más) camas y nunca sabes dónde vas a despertar;

que el popo no siempre da asco;

que el descanso no se planifica, te toma por sorpresa;

que la “ponchera” es todo un tema;

que el pañal y el tetero es un número que tiende al infinito;

que puedes querer al segundo, tercero y a los que vengan tanto como al primero;

que el segundo nos equilibra a todos;

que ya no piensas en tu ropa sino en la de ellos;

que no te bañas… que los bañas y lo otro viene por añadidura;

que una sonrisa o un gesto cambian tu ánimo;

que hay un montón de comiquitas buenísimas;

que puedes ver una película más de diez veces (bueno no es que lo haya descubierto pero se me había olvidado);

que el trabajo puede ser un descanso;

que no los duermes, te duermen;

que tus papás se merecían más y que son muchísimo mejores de lo que parecía;

que tanto amor te puede atragantar, poner el corazón chiquitito;

y pare de contar…

    Me emociona saber todo lo que me queda por descubrir en esta nueva vida, en la que te dan un título sin haber estudiado, eres papá… y no sabes nada!!!

    Ser papá es emocionante, es un deporte extremo, pura adrenalina, es improvisar sobre la marcha para salir bien parado, aprender de tus errores para no volver a cometerlos…

    Sólo me queda no pensar demasiado, más bien disfrutarlo y pedir a Dios y a mamá (por supuesto) que me acompañen en este reto y me iluminen para contribuir a que mis tres chiquitos sean buenas personas y tremendos futuros papás y mamás…

Los quiero, como el sol, como el mar… grande, infinito. Este amor lo descubrí con ustedes…

Josué Bonilla García

(Un papá venezolano)